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Las vacunas y los higienistas hacen un llamado: "Las vacunas contra el VPH y las pruebas de detección son armas contra el cáncer de cuello uterino".

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Roma, 13 de noviembre (Adnkronos Salute) - El virus del papiloma humano (VPH) es responsable del 100% de los cánceres de cuello uterino y de una proporción significativa de los cánceres de ano, vulva, vagina, pene y orofaringe. La infección, muy extendida en la población general...

Roma, 13 de noviembre (Adnkronos Salute) – El virus del papiloma humano (VPH) es responsable del 100% de los cánceres de cuello uterino y de una proporción significativa de los cánceres de ano, vulva, vagina, pene y orofaringe. La infección, muy extendida en la población general, puede prevenirse eficazmente mediante estrategias integradas de vacunación y cribado, tal y como subraya nuestra sociedad científica con motivo del Día Internacional de Sensibilización sobre el VPH.

Enrico Di Rosa, presidente de la Sociedad Italiana de Higiene (SITI), nos lo recuerda con motivo del Día Mundial de Sensibilización para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino y otros Cánceres Relacionados con el VPH, previsto para el lunes 17 de noviembre. SITI renueva su compromiso en la lucha contra el VPH y los cánceres relacionados con este llamamiento: «Gracias a la vacunación y a las pruebas de detección precoz del cáncer, tenemos una oportunidad concreta de eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública».

En 2020, la Organización Mundial de la Salud se fijó un objetivo ambicioso: eliminar el cáncer de cuello uterino para 2030 mediante tres hitos clave: que el 90 % de las niñas estén vacunadas contra el VPH antes de los 15 años; que el 70 % de las mujeres se sometan a pruebas de detección precoz del VPH antes de los 35 años y de nuevo antes de los 45 (objetivo que el Plan de Lucha contra el Cáncer de la UE elevó al 90 %); y que el 90 % de las mujeres con lesiones cervicales precancerosas o invasivas reciban tratamiento inmediato. Este camino, subraya Siti, requiere un compromiso colectivo y constante, ya que solo una acción coordinada permitirá superar las deficiencias existentes (lamentablemente, la cobertura de vacunación en Italia aún está lejos del objetivo del 90 %) y alcanzar los estándares necesarios, incluso mediante políticas de vacunación sin distinción de género.

Italia, en consonancia con el Plan Nacional de Prevención por Vacunación 2023-2025, que incluye entre sus objetivos el fortalecimiento de la lucha contra el cáncer de cuello uterino y otras enfermedades relacionadas con el VPH, ha adoptado la vacunación universal contra el VPH, según destaca SITI, reconociendo que proteger únicamente a las niñas no basta para controlar la propagación del virus. «Vacunar a los niños también implica interrumpir la circulación viral con mayor rapidez; proteger directamente a los hombres de los cánceres relacionados con el VPH, como los de pene, ano y orofaringe; garantizar la equidad en la prevención y reducir la aún evidente brecha de género en la cobertura de vacunación; y proteger a los más vulnerables, para quienes la inmunidad colectiva no es suficiente», precisa Di Rosa.

Por lo tanto, la vacunación de los hombres es un paso esencial para lograr la eliminación del VPH, enfatizan los expertos en salud. Una sociedad que vacuna a ambos sexos es una sociedad mejor protegida, y los países con una cobertura de vacunación muy alta demuestran inequívocamente que la prevención funciona. En Australia, por ejemplo, se ha observado una drástica reducción de las lesiones cervicales precancerosas y se espera que el cáncer de cuello uterino se elimine en pocos años. En Escocia, mientras tanto, las lesiones Cin3 han desaparecido casi por completo en mujeres jóvenes vacunadas antes de la exposición al virus. Estos resultados demuestran que el objetivo de la OMS no solo es realista —señala SITI— sino alcanzable con un compromiso firme con la vacunación y el cribado universales. Por consiguiente, es necesario aumentar la cobertura de vacunación contra el VPH y reducir las disparidades regionales en el suministro.

La Carta de Loreto, un documento de promoción impulsado por la Sociedad Italiana de Higiene, sección Marche, recuerda SITI, aboga por un enfoque multisectorial e integrado para fortalecer la prevención del VPH, haciendo hincapié en particular en la importancia de: una mejor coordinación entre los proveedores de atención médica, las instituciones y las escuelas; actividades estructuradas de seguimiento y recordatorio para llegar a las personas no vacunadas; la integración sistemática de la vacunación y el cribado; una comunicación clara, coherente y basada en la evidencia; y la participación de la sociedad civil y las agencias educativas. Para Di Rosa, «la Carta representa un modelo de trabajo compartido que puede extenderse mucho más allá de las fronteras regionales. Y SITI avanza en esta dirección, haciendo un llamamiento a todas las instituciones, profesionales sanitarios y sociedad civil para que fortalezcan su compromiso común en cinco frentes: aumentar significativamente la cobertura de vacunación, con especial atención a los jóvenes y los grupos desprotegidos; activar un plan especial para restablecer las vacunas contra el VPH y el cribado cervical; hacer que el cribado cervical sea cada vez más accesible y generalizado mediante pruebas de alto rendimiento; garantizar vías diagnósticas y terapéuticas rápidas y equitativas para todas las mujeres con lesiones precancerosas o tumores invasivos; y combatir la desinformación fortaleciendo una comunicación transparente y basada en la ciencia».

Eliminar el cáncer cervicouterino no es un desafío abstracto, sino una meta concreta y alcanzable, están convencidos los expertos. La experiencia internacional lo demuestra: donde se ofrece vacunación generalizada y pruebas de detección de calidad, la incidencia de la enfermedad disminuye rápidamente. Por ello, SITI hace especial hincapié en la importancia de vacunar a niñas y niños, incluyendo la derivación activa y rápida de personas no vacunadas, la plena integración entre la prevención primaria y secundaria, y la participación activa de todos los actores del sistema. Proteger hoy significa salvar vidas mañana. Trabajemos juntos por un futuro libre de cánceres relacionados con el VPH.