El Centro Meteorológico ha confirmado la persistencia de un vasto sistema de alta presión con máximos de hasta 1025 hPa que, desde los primeros días de septiembre, ha mantenido condiciones anómalamente cálidas en gran parte de Italia; última actualización: 6 de septiembre de 2026.
La confirmación del anticiclón explica por qué muchas zonas han registrado temperaturas superiores a la media estacional: esta situación afecta especialmente a las ciudades y áreas urbanas, donde la acumulación de calor es más pronunciada.
Situación en las ciudades: valores medidos e impacto
En Roma, las observaciones mostraron oscilaciones de temperatura que oscilaron entre los 19.5 °C por la noche y los 36.4 °C en las horas más calurosas de la tarde, con vientos del suroeste que proporcionaron un alivio parcial durante las horas de la mañana.
En Palermo se registraron temperaturas máximas de alrededor de 31.4 °C, con una humedad que intensificó la sensación de calor.
Las condiciones meteorológicas mantuvieron una ventilación débil o variable, con episodios de aire más frío únicamente cerca de la costa.
Extensión y duración de la anomalía atmosférica
El extenso sistema de alta presión afectó a toda la península italiana, manteniendo temperaturas entre 6 y 8 grados por encima de lo normal en muchas zonas. Las previsiones indicaban que persistiría al menos hasta mediados de la semana siguiente a la primera semana de septiembre, con un posible cambio en la segunda mitad de la semana.
Las corrientes cálidas procedentes del norte de África han traído la sexta ola de calor de la temporada a varias regiones. La persistencia del anticiclón ha propiciado días generalmente soleados, con pocas nubes durante el día y chubascos aislados por la tarde en las zonas del interior del sur.
Alertas sanitarias y pronósticos a corto plazo
El Ministerio de Salud ha mantenido su sistema nacional de pronóstico y prevención de los efectos del calor en la salud hasta el 20 de septiembre de 2026, con boletines diarios para 27 ciudades. Para el domingo 6 de septiembre, tres ciudades fueron señalizadas con alerta naranja (nivel 2): Bari, Campobasso y Perugia.
Quince capitales de provincia se encontraban en alerta amarilla (nivel 1), entre ellas Ancona, Bolonia, Brescia, Catania, Civitavecchia, Florencia, Frosinone, Latina, Messina, Nápoles, Palermo, Pescara, Reggio Calabria, Rieti y Roma. Las recomendaciones sanitarias seguían centradas en los grupos más vulnerables, con la recomendación de mantenerse hidratado y limitar la exposición durante las horas punta.
Proyecciones de transición y riesgos asociados
Los modelos matemáticos habían indicado un posible cambio climático en la segunda mitad de la semana siguiente, con la entrada de aire más frío procedente del norte de Europa o de las corrientes del Atlántico Norte. El día señalado como posible punto de inflexión fue el miércoles 9 de septiembre, cuando las temperaturas podrían descender a niveles más soportables, alrededor de 27-29 °C, de norte a sur.
Se ha informado que la transición de masas de aire muy cálido a corrientes más frías puede generar importantes contrastes energéticos en toda Italia, favoreciendo tormentas eléctricas, chubascos intensos localizados y cambios bruscos de temperatura. En entornos urbanos, el calor acumulado en el asfalto y las superficies impermeables puede prolongar la sensación de incomodidad durante la noche.
La situación sigue evolucionando y las previsiones podrían estar sujetas a nuevas actualizaciones en los próximos días; última actualización: 6 de septiembre de 2026.
