Las elecciones nacionales de Israel registraron una participación sin precedentes, con un 77,7% de los votantes inscritos —5.695.682 personas— ejerciendo su derecho al voto. Esta es la mayor participación registrada desde 1999, superando el 70,6% de la ronda anterior. Este resultado histórico ha estado acompañado de un intenso debate sobre las posibles estructuras de gobierno, ya que ningún partido político ha logrado aún la mayoría necesaria para liderar la Knesset.
A las 10:03 a. m. , con el 72,4 % de los votos escrutados, la Comisión Electoral Central publicó los primeros resultados parciales. El bloque respaldado por Benjamin Netanyahu obtuvo 54 escaños , mientras que la oposición liderada por Gadi Eisenkot consiguió 48. Los partidos árabes, unidos en la Lista Conjunta y Ra'am, sumaron 18 escaños gracias a dos victorias adicionales de Ra'am.
Distribución de escaños: cifras clave de la primera ronda
Los resultados hasta el momento muestran una aparente paridad entre los dos bloques principales. El bloque pro-Netanyahu apenas supera el umbral de escaños necesarios para iniciar negociaciones de coalición, pero se mantiene por debajo de los 61 escaños requeridos para la mayoría absoluta.
Por otro lado, la alianza de Eisenkot logró formar una coalición de 48 escaños , necesitando nuevas alianzas para alcanzar el umbral necesario para gobernar.
Encuestas a pie de urna y perspectivas de mayoría
Las encuestas telefónicas publicadas por las principales cadenas de televisión confirman la dificultad de formar un gobierno estable. El análisis de N12 otorga 52 escaños a la oposición de Eisenkot y 50 al bloque de Netanyahu. Sin embargo, el Canal 13 informa de 53 escaños para Eisenkot, 50 para Netanyahu y 17 para los partidos árabes. Otras encuestas (Kan, Canal 12, Canal 15) sitúan al Likud entre los líderes con 24-27 escaños , seguido por el movimiento de Eisenkot con 20-23 escaños , y el grupo B'Yachad de Naftali Bennett y Yair Lapid con 12-15 escaños . En todos los casos, la necesidad de socios adicionales es evidente.
Participación histórica y voto en el extranjero
La excepcional participación ha generado un número de votos particularmente complejo de contabilizar. Aproximadamente 650.000 votos procedían de diplomáticos en el extranjero, marineros, soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y pacientes hospitalizados, factores que podrían retrasar el recuento final. La Comisión Electoral ha advertido que los resultados finales podrían no anunciarse hasta el miércoles por la noche, debido a la presencia de votos en sobres doblemente sellados.
Reacciones de los protagonistas y el camino hacia la coalición.
El presidente Isaac Herzog deberá firmar los resultados electorales, lo que abrirá un plazo de 90 días para que los partidos negocien una coalición. Gadi Eisenkot ha declarado su intención de reemplazar al gobierno de Netanyahu, haciendo hincapié en la necesidad del servicio militar obligatorio para todos. El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa'ar, respondió en redes sociales, afirmando que el Likud sigue siendo el partido mayoritario, pero reconoció una "dura derrota".
Yair Lapid, líder de Yesh Atid y colíder de B'Yachad, calificó el resultado del bloque de Netanyahu como un "colapso total", destacando la posibilidad de formar un gobierno de cambio. Por otro lado, Itamar Ben-Gvir, líder de Otzma Yehudit, rechazó la idea de un gobierno de unidad nacional, tildándola de "parálisis". Mansour Abbas, líder de la Lista Árabe Ra'am, informó haber recibido contactos tanto del bloque pro-Netanyahu como de la oposición, lo que sugiere una posible apertura al diálogo entre partidos.
